domingo, 20 de diciembre de 2009

Mensaje de Navidad


QUERIDOS LECTORES


Queridos lectores.
Les escribo para compartir con vosotros un sentimiento mío.
Nosotros conocemos la Navidad como un día muy hermoso, alegre, inolvidable y no vemos la hora de que llegue para estar juntos con la familia, en una casa cálida y llena de colores: el rojo como el corazón, fuego del amor, o el verde como la naturaleza.
Pero les confieso queridos lectores, que desde hace tiempo yo personalmente no espero más ese día con el mismo sentimiento de antes, porque en ese día son todavía más evidentes las diferencias que caracterizan a éste mundo, la pobreza, la indiferencia, el egoísmo.
Estamos en el 2009 y hace más de 2000 años que festejamos la Navidad, mientras la pobreza en el mundo no se resuelve. Y entonces les pregunto: ¿qué Navidad festejamos? Una Navidad falsa, Una Navidad de conveniencia, arrogante, egoísta, maldita. Yo estoy cansado de festejar, pero a pesar de todo continuaré haciéndolo y lucharé por las criaturas inocentes que merecen mi amor y el vuestro.
Queridos lectores me apena mucho, muchísimo que para hacer el bien tengamos que pasar a través de este sucio dinero, porque el amor no se compra y no se vende, pero desafortunadamente tenemos que ayudar así. Y no es importante dar uno o mil euros, porque lo importante no es cuánto se dona, sino con qué sentimiento se hace.
Gracias por vuestra presencia y hagamos así que los mil euros no vengan de una sola persona, sino de miles de personas que donan un euro cada una, porque si esto sucede, entonces querrá decir que no hay una, sino que hay miles de personas que tienen dentro del corazón el verdadero amor. El amor por el pueblo es lo que convierte al hombre en un hombre verdadero.

Gracias y Feliz Navidad
Matías José Corvaro
14-12-09

viernes, 18 de diciembre de 2009


Este mensaje brilla. Contiene la luz del Sol. Sus letras fluyen, como un torrente de esperanza, armonizando en la frecuencia del amor. Cada palabra es proyectada desde otra dimensión para dejar en tu corazón la plena certeza de que estás acompañado. Su enérgica vibración recorrerá tu interior y sentirás el calor de las almas que hoy se reúnen para honrarte de un modo muy especial. Por humanizar, por alentar, por amar, por no aflojar: Sos aclamado.

Tu espíritu ve más allá de la ilusión y contempla con emoción el amor con que tus pasos son celebrados. Quienes te aplauden por el ímpetu, la constancia y la gran sensibilidad expresada en tu peregrinar, no están en este plano. Saben lo que implica desplazarse en la densidad de la materia, emanando luz, pues también estuvieron presentes en esta milenaria escuela de vida en donde aprendieron a recordar la importancia de amar, alumbrar y religarse en la Unidad.


A medida que se presentan, se va formando una cúpula cristalina en cuyo centro estás parado. Sentí con todo tu cuerpo. Almas sabias, almas ancianas, almas hermanas dirigen cálidamente hacia tu corazón un inmenso caudal de amor que se manifiesta en rayos de diferentes colores, que conforman un sutil y bello arco iris. Cada filamento de luz renueva en tu interior el glorioso poder de la armonía y le devuelve a tus cansadas alas su pureza original para que sigas vuelo.

Volar en un mundo hostil, donde todo tiene su precio y aún gobierna la razón, es un hermoso don que le otorga a tu corazón el fervor necesario para animar a que otros despierten, liberen todo su potencial y nutran la trama que gesta a la nueva humanidad. Tu persistente servicio es valorado, hace de cada mágico instante un fino y pulcro destello que disipa la inconsciencia y recuerda que el amor es el sendero luminoso que conduce al equilibrio y permite vivir en paz.

La Tierra emite un potente llamado. Necesita de más seres humanos que sientan que llegó el tiempo de abrirse y florecer para embellecer el gran jardín de la existencia, por eso hoy fuiste honrado por aquellas almas valerosas que, al igual que vos, vinieron a sembrar y transformar la vida en una obra de arte consciente, consagrada a la luz. No estás solo. Hoy los rayos del Sol te harán sentir acompañado. Por humanizar, por alentar, por amar, por no aflojar: Sos aclamado.


Este video muestra hacia dónde vamos como humanidad: http://www.youtube.com/watch?v=1TjwFpQVs2w&feature=player_embedded

domingo, 22 de noviembre de 2009

La Alianza Sagrada

Por Julio Andrés Pagano
Dame tu mano. Emitiremos una señal. Irradiaremos al universo una bella manifestación de amor que simbolice la transformación vivida. Haremos una ronda, tan grande y tan hermosa, que desde el cielo se verá en la Tierra un potente anillo de increíble luz. En su interior habrá alegría, dulzura, ternura y una maravillosa cuota de esperanza. Será un claro signo de la unión consciente que logramos al vibrar entrelazados. Hagámoslo. Démosle vida a la alianza sagrada.

Hoy sentiremos el inmenso caudal diamantino que despliegan los corazones cuando se abren a la luz y se fusionan en el amor. Con esta poderosa ronda ayudaremos a que el cielo descienda a la Tierra y haremos que nuestra esencia circule por toda la galaxia, liberando una frecuencia pura hacia toda la creación. Este será un acto sublime de alquimia divina que nos ayudará a no olvidar que siempre podremos jugar, danzar, reír y amar, aunque pegue duro la inconsciencia.

Vení. Sumate. Abrí tu corazón. Vestite con tus mejores ropas y sacá a relucir lo más puro de tu interior. Mientras tus ojos se van cerrando, sentirás que el amor rebasa tu alma y comenzarás a girar de la mano de tus hermanos. Somos cientos, miles. Estamos co-creando un poderoso anillo de luz que se expande hacia arriba, hacia abajo, hacia afuera y hacia adentro. La energía se despliega en todas las dimensiones que aún no podemos percibir. Sentí. Esta es la Unidad.


A medida que giramos activamos nuestra memoria ancestral. Vinimos a servir. Nacimos para amar. Aceptamos encarnar para canalizar la luz de un brillante tiempo que nos permita volar y así animar a que otros despierten, redescubran sus alas y sientan. Hay hermandad en este danzar. Se palpita el intenso fluir de la inocente alegría que nos religa. Reunidos en el amor, abrazados en la fe, formamos un inmenso faro que disipa las tinieblas y restituye la armonía.

Somos luz. Somos amor. Somos la fuerza que activa la nueva consciencia. Gracias por girar. Gracias por irradiar. Cada vez que así lo sientas, cerrá los ojos, conectá con tu interior y volvé a liberar la gran fortaleza de tu espíritu. Incitá a que otros se animen a vivenciar el enérgico flujo cristalino de este anillo refulgente, que hoy se vio desde el cielo e inundó de amor el universo. Así vamos despertando. Así estamos ayudando… danzando y celebrando en la alianza sagrada.

Namaste...saludo al Dios que hay en ti!!!

jueves, 19 de noviembre de 2009

Vencio el Amor

Por Julio Andres Pagano
Hay en estas palabras una música ancestral que clama que eleves la mirada al cielo y celebres tu sagrada conexión. Este es el crucial momento acordado para reencontrarnos y religarnos, sintiéndonos hermanos, renaciendo como humanos, bajo la cálida luz del Sol. Somos la vivaz expresión consciente que sostiene y propaga la ardiente llama que ilumina y entrelaza corazón con corazón, sincronizando los latidos que manifiestan que hemos triunfado: Venció el amor.

Porque así lo quisimos, porque así lo elegimos, porque así lo sentimos, este es nuestro tiempo de vivir en Unidad. Incontables corazones abriéndose a la luz generaron profundas grietas en el campo vibratorio donde imperó el temor, por eso hoy el amor está impregnando la Tierra. Ya no hay vuelta atrás. Lo hicimos. Nuestro esfuerzo, dedicación y fiel entrega dejaron firmes huellas en el camino de ascensión. Ahora otros recorren esos senderos tomándose de la mano.

Aún queda trabajo. La oscuridad agitará el escenario intentando cerrar todos los canales que vehiculizan la luz. Confiemos. Los puentes que con tanto amor construimos son transitados. Los campos que por amor sembramos, florecieron. Nada ni nadie podrá detener este inmenso caudal lumínico en donde volvemos a sentirnos en un solo gran corazón. Fuimos convocados a humanizar, fuimos llamados a hermanar, eso fue lo que hicimos. Cumplimos nuestra palabra.

Somos guerreros consagrados a la luz. Estamos de paso. Por amor derribamos muros, abolimos fronteras, liberamos almas prisioneras y quitamos toda bandera que aliente la desunión, para que esta bella vibración que está ingresando al mundo físico circule libremente restituyendo la armonía. No luchamos. Sólo amamos. Vibramos con inmensa pasión. Así transmutamos las energías rastreras que promueven la indiferencia y crean la ilusión de que estamos separados.

Unidos y despiertos auxiliamos y animamos a que otros hermanos se levanten, sanen y se sumen al festejo esplendoroso que en los planos sutiles se está gestando. La mesa ya está servida. El anhelado llamado al gran banquete dorado comenzó. Ingresamos a la fiesta a través de la puerta inmaculada que está situada en el centro de nuestro pecho. Celebremos. Es la hora de reunirnos, vamos camino hacia el Hogar. Lo logramos. Triunfamos. Venció el amor.


Este video muestra hacia dónde vamos como humanidad:
http://www.youtube.com/watch?v=1TjwFpQVs2w&feature=player_embedded Seguimos "Vibrando": http://www.proyecto-despertar.com.ar/taller.htm

sábado, 31 de octubre de 2009

Demos otro Paso

Por Julio Andres Pagano
Sabiendo que la Tierra resplandece al sentir la bella vibración que emana tu corazón, visité a un viejo amigo alquimista para que me ayude. ¿Sabés qué hizo? Transformó cada una de estas letras en delicados recipientes de cristal, para que el agua limpia y pura que ahora contienen te anime a seguir trabajando para que los seres humanos vivan unidos y despiertos, vibrando en el amor. Vamos por más. Con fe. El amor nos llama a seguir iluminado. Demos otro paso. No dudes en continuar. Cada vez que renovás tu firme compromiso de servir, todo tu Ser se enciende y la trama de la vida relumbra. Si pudieses contemplar los esplendorosos destellos que emiten miles y miles de almas dando nuevos pasos por amor, quedarías desbordado por semejante belleza. Estás sumando. Estás transformando. Iluminás. Vivimos momentos de enorme trascendencia en donde tu aporte energético es vital, pues testimonia el gran cambio. Estas instancias son decisivas. Internamente millones de personas deciden qué caminos tomar. Muchos creen que no hay opciones. Bajo el látigo del miedo, sistemáticamente se los limita a creer que sólo existe el dolor. Quienes pretenden que el temor se apodere de las calles saben que esa es la manera de impedir que los corazones vibren amorosamente, y que los dones y talentos se desplieguen. De ese modo manipulan, explotan y arrean potenciales humanos. Sé de la importancia que tiene seguir peregrinando en este particular momento planetario, en donde todo pareciera estar dominado por el desconcierto, la frustración y la apatía. Fuiste llamado a religar. Fuiste llamado a despertar. Tu cuerpo podrá estar cansado, pero tu espíritu agradece; sabe que cumple con su sagrada misión de anunciarle a cada corazón que es hora de abrirse para florecer y celebrar en la luz de la nueva consciencia que nutre a la madre Tierra. Quien ha transitado en la densa oscuridad de la inconsciencia conoce lo arduo que resulta abrir sendas de luz. Por eso, que las gotas de fe que portan estas letras te inciten a seguir andando. Centrado en tu interior, emitís ondas de amor que viajan, de Sol en Sol, anunciando al universo que despertamos. Ayudamos a parir la nueva humanidad. Aquí estamos. Ya no luchamos. Proclamamos que triunfó el amor. Amo tu entereza y la bendigo. Demos otro paso. Namaste...saludo al Dios que hay en ti!!!

viernes, 16 de octubre de 2009

Un Sueño de su Propia Creación

Están viviendo en un sueño de su propia creación. Permitan que sea el sueño de toda una vida, porque eso es exactamente lo que es.

Sueñen con un mundo en el que el Dios y la Diosa en ustedes nunca es negado, y en el que nunca vuelven a negar el Dios y la Diosa en el otro. Dejen que su saludo, ahora y por siempre, sea Namastè.

Sueñen con un mundo en el que el amor es la respuesta a toda pregunta, la solución a todo problema, la respuesta a toda situación, la experiencia en todo momento.

Sueñen con un mundo en el que la Vida, y aquello que sustenta a la Vida, es el valor más alto, recibe el más alto honor, y tiene su máxima expresión.

Sueñen con un mundo en el que la libertad se convierte en la más elevada expresión de la vida, en el que nadie que dice amar a otro trata de restringir a otro, y en el que a todos se les permite expresar la gloria de su ser en plena y verdadera medida.

Sueñen con un mundo en el que se conceden iguales oportunidades para todos, y los mismos recursos están disponibles para todos, e igual dignidad se concede a todos, de manera que todos puedan experimentar por igual la maravilla sin igual de la Vida.

Sueñen con un mundo en el que nunca vuelve a infligirse el juicio de uno sobre el otro, en el que nunca se vuelven a establecer condiciones antes de ofrecer el amor, y en el que el miedo nunca se vuelve a ver como una forma de respeto.

Sueñen con un mundo en el que las diferencias no producen divisiones, la expresión individual no produce separación, y la grandeza del Todo se refleja en la grandeza de Sus partes.

Sueñen con un mundo en el que siempre hay suficiente, en el que el simple regalo de compartir conduce a la toma de conciencia y la crea, y en el que cada acción la apoya.

Sueñen con un mundo en el que nunca más se ignora el sufrimiento, en el que nunca más se expresa la intolerancia, y en el que nunca nadie más experimenta el odio.

Sueñen con un mundo en el que se renuncia al ego, en el que la superioridad es abolida, y en el que la ignorancia es eliminada de la realidad de todos, reducida a la Ilusión que es.

Sueñen con un mundo en el que los errores no conducen a la vergüenza, los arrepentimientos no conducen a la culpa y el juicio no conduce a la condena.

Sueñen con estas cosas, y más.

¿Las eligen?

Entonces suéñenlas a la existencia.

Con la fuerza de sus sueños pongan fin a la pesadilla de su realidad imaginada.

Ustedes pueden elegir esto.

O pueden elegir La Ilusión.

Les he dicho antes, a través de las palabras de poetas y líderes y filósofos: Hay quienes ven las cosas como son, y dicen: “¿Por qué?” Y hay quienes sueñan con cosas que nunca fueron y dicen, “¿Por qué no?”

¿Qué dicen?

Copyright © Neale Donald Walsch. Todos los derechos reservados.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Dejar ir el Miedo

Por Neale Donald Walsch.

Cuando yo vivía como una Persona de la Calle, bajo el cielo abierto y a la intemperie, llegué a entender profundamente, por mi propia experiencia, la naturaleza del miedo. También aprendí cómo superarlo. Y hoy le temo a muy poco. Esto conduce a una pregunta interesante: ¿Qué fue primero, mi pérdida del miedo o la Buena Vida que estoy disfrutando? ¿La Buena Vida produjo mi pérdida de miedo, o fue mi pérdida de miedo la que produjo la Buena Vida?

Estoy claro ahora que miro hacia atrás, que fue lo último y no lo primero. Fue mi pérdida del miedo lo que produjo la Buena Vida. Desafortunadamente, hice todo lo posible en mi propia vida para deshacerme de mi miedo. En mi caso, ¡literalmente tuve que perderlo todo antes de poder llegar a un lugar donde ya no tenía miedo de lo que podría perder! Me llevé a mí mismo hasta el fondo, renuncié a todo lo que era querido para mí, dejé ir todas mis posesiones físicas, vi evaporarse mis sueños y metas para mi vida, parado ahí como un observador sorprendido presenciando cómo mi cuerpo se encontraba sin un hogar.

Sólo cuando llegué al lugar donde no tenía “nada que perder” fue que perdí la única cosa que estaba tratando de perder: mi miedo. Por ahí en la calle, mis pensamientos se volvieron a todo lo que tenía por ganar – y así, muy naturalmente, lo gané todo. Donde están tus pensamientos, allí estará también tu futuro.

Yo no recomiendo este proceso a otras personas. Estoy seguro de que hay una forma más fácil de entender que, como dijo Franklin D. Roosevelt “no tenemos nada que temer más que al miedo mismo”. Muchas veces antes en mi vida he tratado de enseñarme a mí mismo esta lección, llevarme a mí mismo a la remembranza de esta verdad. Muchas veces antes en mi vida había sufrido pérdidas que estaba convencido me dejarían infeliz para siempre, sólo para descubrir que la alegría y la felicidad no eran tan esquivas como me había imaginado que serían, y que yo podía, de hecho, ser feliz sin aquello que pensaba que nunca podía perder.

Lo que estoy tratando de decir aquí es que mi vida me ha demostrado una y otra vez que puedo sufrir una pérdida enorme y seguir manteniendo mi paz interior y felicidad. Y ahora, después de la experiencia de Conversaciones con Dios, tengo esto realmente muy claro, porque he llegado a comprender que la paz y la alegría y la felicidad que busco no vienen y no pueden venir a mí desde fuera de mí mismo.

Me suena tan trillado cuando digo algo así. Todo el mundo dice “la alegría debe venir del interior.” Pero es verdad. Cada vez que he colocado la fuente de mi felicidad fuera de mí, me ha decepcionado. Cada vez que coloco la fuente de mi felicidad dentro de mí, soy colmado. Permítanme compartir con ustedes una técnica que he utilizado con maravillosa eficacia en mi propia vida para darme cuenta de que la verdadera felicidad y la alegría más grande están dentro de mí. Yo experimento esto el momento en que llevo felicidad a los demás.

Lo único que tengo que hacer para experimentar toda la paz, toda la serenidad, toda la sabiduría, toda la comprensión, toda la alegría y toda la felicidad que se encuentra dentro de mí (y que es parte inherente de mi naturaleza) es decidir dar estas cosas – ser la fuente de estas cosas para los demás. Porque el momento en que yo doy estas cosas, experimento que las tengo.

La manera más rápida de experimentar que tienes algo – la manera más rápida de experimentar que ERES algo – es dar lo que tienes y lo que eres en plena medida a los demás. Es por eso que casi todo maestro espiritual que ha caminado por este planeta ha dicho: “Más bienaventurado es dar que recibir”.

No es porque “dar” sea “algo bueno”, sino porque “dar” es el camino más rápido hacia el cofre del tesoro que yace dentro de cada uno de nosotros. Es la combinación que abre la caja fuerte. Es la llave que hace girar la cerradura. Es como llegamos al espacio donde reside nuestro Verdadero Yo.

Una vez que estamos en ese espacio, provenimos de ese espacio. Y ése es un gran secreto.

Cuando yo era joven, una frase popular que usaba todo el mundo era, “¿De dónde vienes?” Todo el mundo le preguntaba a todos los demás “¿De dónde vienes con eso?” Cuando tú vienes desde el lugar donde reside el Verdadero Yo, naturalmente envías hacia afuera – literalmente emites de ti mismo – la Energía Esencial que se encuentra en el núcleo de tu ser.

Esta energía es llamada, por algunos, Amor. Eso es lo que Realmente Eres. Y no hay manera más rápida ni más profunda de experimentar esto, que permitir que esta energía fluya a través de ti hacia los demás.

Lo interesante de esto es que en esta elección no sólo te encuentras a ti mismo, sino que le devuelves los demás a sí mismos. Porque lo que otros ven en ti empiezan a ver en sí mismos. Tú te yergues como el gran ejemplo y la gran posibilidad para los demás.

Y, por supuesto, a medida que tú llevas felicidad y alegría y paz a los demás, ellos se experimentan a sí mismos como más de Quienes Realmente Son. Ellos recuperan el contacto consigo mismos. Así pues, dos cosas ocurren al mismo tiempo: Ellos se ven a sí mismos en ti, y ellos experimentan su Verdadero Yo dentro de sí mismos.

Cuando llevas felicidad a alguien, ellos se vuelven felices. Cuando llevas alegría a alguien, ellos se vuelven alegres. Cuando llevas sabiduría a alguien, ellos se vuelven sabios. Lo único que estás haciendo es ponerlos en contacto con lo que ya existe dentro de ellos. Ésta es la visión de todo gran maestro. Ésta es la comprensión de todo gran instructor. Éste es el “¡ajá!” al que llega todo estudiante. No estamos haciendo nada aquí con nuestro trabajo espiritual, sino dando a la gente de regreso a sí mismos.

Primero empezamos con nosotros mismos. Luego pasamos a los demás. Finalmente, toda la humanidad es devuelta a Sí Misma.

¿Puede suceder esto? ¿Realmente puede ocurrir? ¿Es posible la transformación de toda una especie? Por supuesto que lo es. Esto se llama crecimiento. Es el medio por el cual una especie evoluciona.

Estamos entrando ahora en una fase rápida de este proceso. El proceso en sí se está acelerando, de forma exponencial. La pregunta no es si esto está sucediendo, la pregunta es, ¿qué parte vas a jugar en este suceso? ¿Va a ser algo que te suceda A ti, o algo que suceda A TRAVÉS DE ti? Ésa es la única pregunta.

Para que pueda suceder a través de nosotros, debemos liberarnos de nuestros miedos.

Uno de los mayores miedos en la vida, como he observado, es el miedo de ser rechazado. Ciertamente, yo he experimentado este miedo en mi vida. Y tendría que creer que la mayoría de nosotros lo hemos hecho. He encontrado un poderoso antídoto contra ese miedo. Simplemente no rechazo a nadie por ningún motivo en absoluto.

Cuando doy a los demás mi total aceptación, sucede algo extraordinario. Dos cosas, realmente. Primero, cuando doy mi aceptación total a los demás, me doy total aceptación a mí mismo. Segundo, cuando doy mi aceptación total a los demás, ellos me dan su total aceptación. Todo lo que va, vuelve. La vida nos envía lo que nosotros le enviamos. Todo es tan simple como eso, y sé que aquí estoy predicando a los conversos, así que por favor, no sientan que estoy siendo condescendiente. La verdad es que estoy hablando conmigo mismo. Me estoy recordando a mí mismo lo que ya sé.

Todas las cosas que temo, amplifico. Todas las cosas que amo, amplifico también. Conversaciones con Dios nos dice que sólo hay dos lugares de donde proceder a medida que avanzamos en nuestras vidas. Procedemos desde el amor o procedemos desde el miedo en todo lo que pensamos y decimos y hacemos.

He aprendido a consultar mi sentido interno en cuanto a de dónde procedo con todos mis pensamientos, palabras y acciones importantes. Y cuando siento que procedo desde el Miedo, intento acercarme a la esencia de mi ser, a la Energía Esencial, al Verdadero Yo.

A veces me parece peligroso hacer esto. A veces se siente como si estuviera arriesgándolo todo. Sólo cuando paso a entender que no tengo nada que perder, me resulta fácil afirmarme en mi verdad, decir lo que es para mí, expresarme con autenticidad en todo momento, y quitar el escudo que he estado sosteniendo delante de mí en mi ilusión de que tengo que protegerme de ti.

Estos días tengo claro que tú no eres de quien tengo que protegerme. Tú eres de quien no quiero volver a separarme nunca más. Es en la realidad de nuestra Unicidad que voy a encontrar mi verdadera libertad del miedo.

Les deseo lo mejor en este día. Les deseo buena suerte en su viaje. Les deseo paz y alegría y amor y felicidad en su sendero. Les prometo proporcionarles compañía en el camino cuando pueda y como pueda. Elijo nunca volver a sentirme separado de la vida, en cualquiera de sus formas manifiestas. Soy libre. Libre del miedo al fin. En la Unicidad, soy libre.

© 2009 Fundación ReCreation - http://www.cwg.org

viernes, 2 de octubre de 2009

Desapegarse de los Apegos

A menudo he declarado que “Todo sufrimiento es el resultado del apego. Todo apego es el resultado de una idea equivocada de quién y qué somos y de por qué estamos aquí en la tierra”.

Y a menudo continúo diciendo: “No es fácil mantenerse alejado de los apegos.” Y no lo es... a menos que lo sea.

Lo que lo hace fácil para nosotros desapegarnos de personas, lugares y eventos que llenan nuestras vidas es una profunda conciencia de Quiénes Somos y cuál es nuestro propósito al vivir esta vida. Conversaciones con Dios ha dejado esto claro para mí. En términos muy claros se hizo evidente para mí que yo no soy mi cuerpo. Mi cuerpo no es algo que yo soy, es algo que yo tengo.

Quiero decirles que estoy muy apegado a mi cuerpo, y que no es fácil para mí entender que yo soy algo más que eso. Esta idea de que yo existo – el “yo” de “mí” que “yo soy” – completamente aparte y separado del cuerpo es una noción que se siente completamente ajena a mi experiencia... excepto cuando no lo es. He tenido momentos en mi vida cuando ha sido muy claro para mí que mi cuerpo no es más que una herramienta que yo uso en la creación de mi experiencia en-el-momento. Sin embargo, estos momentos han sido la excepción y no la regla. En la mayoría de los momentos de mi vida he andado por ahí pensando que el cuerpo que tengo es el “yo” que soy Yo.

Cuando estoy residiendo en un lugar de suficiente sabiduría para entender que esto no es verdad, otras personas que viven conmigo y cerca de mí me dicen que he pasado a un estado alterado de conciencia. Esto es exactamente lo que tenemos que hacer si queremos pasar a un lugar en donde estamos menos apegados a las cosas que son exteriores al Yo. Debemos pasar a un estado alterado de conciencia. Debemos ir a un lugar de mayor conciencia. Debemos elevarnos y expandir nuestra experiencia de quienes somos.

Cuando yo sé lo que realmente soy y cuando entiendo profundamente lo que estoy haciendo aquí, me siento más y más desapegado de las personas, lugares y acontecimientos de mi vida física cotidiana. La vida que existe fuera de mi Yo Interior es magnética. Jala y me atrae hacia ella. Me aspira y me absorbe hacia ella. Pronto, me pierdo en el laberinto y no puedo encontrar la salida.

Hasta que puedo.

Lo que me hace ver lo que es verdad y salir del laberinto es la elevación de mi observación. Yo, literalmente, me elevo por encima del paisaje de mi momento presente, mirando hacia abajo desde un lugar lejano y distante, viéndome a mí mismo en él, pero no de él. “Estar en el mundo, pero no ser del mundo” es la meta de todo buscador espiritual. Es el lugar donde reside toda maestría espiritual.

Voy a utilizar cualquier dispositivo a mi disposición, cualquier herramienta a mi alcance, para lograr esta elevación de la observación. Voy a leer. Voy a escribir. Voy a hablar. Voy a escuchar. Voy a caminar a través del momento. Voy a permanecer sentado en él. Voy a rezar, voy a meditar, cogitar, cavilar; voy a cantar, voy a bailar, voy a reír, voy a llorar; voy a hacer todo lo posible para enviarme a mí mismo a un nuevo lugar, un lugar donde puedo estar libre del miedo que ser humano ha impuesto sobre mí.

Ahora, aquí está la cosa...

Me gustan mis apegos. Así que tengo que encontrar una manera de ser selectivo sobre las cosas de las cuales desapegarme. Por lo menos al inicio. Por lo menos al principio. Creo que si intento desapegarme de todo de una sola vez me pondré en un lugar muy malo. Pues ya me distanciaría yo mismo del corazón de quien soy, o me derrumbaría de dolor por todo lo que se sentiría como si lo hubiera “perdido”.

Así que tengo que hacer una lista de todas las cosas a las que estoy apegado – y ésa va a ser una lista muy larga, en verdad. Y tengo que decidir de qué quiero desapegarme primero. Para ser honesto, creo que ya lo he decidido. Creo que quiero desapegarme, en primer lugar, de todos mis dramas, todas mis “historias”, todos mis falsos pensamientos sobre la vida y cómo es, y sobre todo, de toda mi necesidad de permanecer oculto – y de utilizar cuentos y mentiras como una forma de hacerlo.

Dicho de otra manera, creo que tengo que ser totalmente transparente. Se trata de completa visibilidad. Se trata de vivir en integridad. De lo que tengo que desapegarme es de mi “historia” fabricada acerca de quién soy y qué quiero, luego empezar a vivir la vida desde un lugar de absoluta autenticidad. Lo que estoy descubriendo es que he estado increíblemente apegado a mi “idea” acerca de mí mismo, y todo lo que vaya en contra de esa idea o la contradiga de alguna manera, me apresuro a ocultar o encubrir con una “pequeña mentira blanca”.

Porque no sólo debo desapegarme de la idea que tengo de mí mismo, sino también de la idea que ustedes tienen de mí. Dije que éste era el principio del desapego, pero a mí me parece, mientras me oigo pensar en esto, que en realidad es lo último en desapego. Así que tal vez, en este sentido, el principio es el fin y el fin es el principio. Y, como con todo lo demás en la vida, el proceso entero es un círculo.

En cualquier caso, ahí es donde tengo que comenzar mi proceso de desapego. Tengo que desapegarme de mis dramas, desapegarme de mis historias, y lo más importante de todo, desapegarme de mi Yo Fabricado... de manera que pueda revelar mi Yo Verdadero al “yo” que soy Yo, por fin.

Dijo Shakespeare, y tenía razón: “Sé fiel a tu propio ser y entonces sucederá, como a la noche sigue el día, que no podrás ser falso con nadie.”

Copyright © Neale Donald Walsch. Todos los derechos reservados.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Recuperemos la inocencia

Por Julio Andres Pagano
Aprendí de un mago anciano el antiguo arte de saber cuándo aparecer, para que brille en tu rostro una bella sonrisa que ilumine tus pasos. También me enseñó a crear, con palabras sencillas y puras, una sutil escalera que te lleva de la Tierra al Sol, de modo que recuerdes tu esencia divina en los momentos más críticos. Sentí, este instante es mágico. Sagrado. Hilvanaré estas letras, con la frecuencia del amor, para que los escalones cobren vida y tu cuerpo se eleve. Ascender es volver a Ser. Recuperemos la inocencia.

Hermosas flores, de radiantes colores y refrescantes aromas, están al pie de este sendero cristalino que hoy nos invita a subir para dejar de sufrir por las cosas mundanas. ¿Lo podés ver? Cada peldaño tiene el sensible y amoroso don de encender en tu corazón el recuerdo inmaculado de las cosas esenciales. A medida que subimos, sentimos que el cuerpo se ilumina y gana en liviandad, pues el cálido resplandor que vamos recibiendo despoja nuestras células de todo lo denso. Despacio, disfrutemos, no hay apuro.

La magia existe. Cada escalón también tiene la gracia de ayudarte a evocar las pruebas que pasaste en tu largo e intenso recorrido. Observá cómo las imágenes que aparecen en el piso van transmutando y dejan ver sus enseñanzas ocultas: la adversidad, el sufrimiento, la incertidumbre y la crueldad revelan que la confianza, la sensibilidad, la fe y la compasión estaban ahí, debajo del disfraz, para ayudarte a seguir creciendo. ¿Comprendés por qué es hora de celebrar? Muchas fueron las enseñanzas recibidas.

A medida que los rayos del Sol van recorriéndote, los dolores del cansancio desaparecen. Vivir en el mundo sin ser del mundo es nuestra tarea, sin embargo una y otra vez quedamos atrapado en la ilusión de creer que todo se limita a lo que experimentan nuestros sentidos. Es por eso que agradezco, de todo corazón, al sabio anciano que por amor me enseñó a crear -en la densidad de la materia- esta luminosa escalera que hoy nos ayuda a recordar que somos espíritus viviendo una increíble experiencia humana.

Entre tantos millones de personas, este mensaje te buscó para que tengas presente que todo pasa. No hay caos que pueda doblegarte. Sos luz, confiá. Continuá liberando tu esencia sanadora. Ascendemos a una nueva dimensión, tu espíritu lo sabe. Contemplemos la vida con los ojos del alma y apreciemos lo que resta de este apasionante y vibrante juego. Volvamos a sentirnos. Volvamos a lo simple. Volvamos a lo puro. Oí tu corazón. La vibración del amor nos llama a vibrar en Unidad. Recuperemos la inocencia.

Mirá: http://www.youtube.com/watch?v=1TjwFpQVs2w

martes, 25 de agosto de 2009

Triunfamos


Por Julio Andres Pagano

¿Qué estabas haciendo? ¿Me querés acompañar? Si mirás dentro de las palabras, me verás venir en un caballo alado a infundirte coraje. Hoy jugaré a ser un noble caballero de la orden sagrada del divino corazón, que por amor acude a tu encuentro para que viajemos. Este vuelo alquímico te ayudará a recordar. Le devolverá a tus ojos el brillo de tu espíritu guerrero. Sos luz. De pie, que falta muy poco. Internamente sabés que este juego ya lo jugamos. También sabés que triunfamos abriendo el corazón.

¿Te sorprende ver que siendo un caballero ya no lleve espada ni armadura? Es tiempo de paz. Este es el momento en donde fluir, en vez de resistir, se convierte en la mejor estrategia para que la magia de la vida nos eleve con sus destellos dorados. Somos las hebras que conforman la trama por donde viaja la luz. Ya no más batallas, no más peleas. Conscientes de que el amor todo lo puede, es hora de sentir que estamos religados en la unidad del espíritu. Somos hermanos. Dame la mano, subí. Daremos un paseo.

¿Acaso ves que los árboles sostengan banderas? ¿Hay algún río que se ufane de ser frontera? Tampoco observamos que el viento lleve pasaporte ni escuchamos a las montañas decir: “Somos de tal país”. La naturaleza se expresa de manera unificada. El hombre no lo hace porque al cerrar su corazón quedó preso de la ilusión que lo muestra separado. ¿Querés ayudarme? En este viaje alado rociaremos las ciudades con la esencia de los corazones que han despertado y han recordado que vibramos en unidad.

En aquellas zonas en donde hay tristeza, esparciremos flores de loto -a modo de inspiración- para que nadie olvide que incluso en el barro se puede florecer sin perder la pureza. Prometimos ayudar y eso es lo que seguimos haciendo al infundir aliento centrados en nuestro interior. La vibración del amor debe expandirse para llegar a los rincones en donde existan corazones que sientan el llamado a despertar. Vinimos a co-crear el cielo en la Tierra y así volver a celebrar la grandiosa alegría de sentirnos libres.

No hay límites en nuestro mundo interno, de ahí que hoy te haya visitado en este fantástico caballo alado para que mantengas vivo el sentido de nuestra tarea humanitaria. Por amor vinimos, por amor vivimos, por amor elegimos impulsar el ancestral recuerdo de sabernos Uno. Confiá, queda muy poco. Celebro porque tenés el temple necesario para seguir iluminando desde tu paz interior. Sólo debemos fluir. Sabés que este juego ya lo jugamos, también sabés que triunfamos abriendo el corazón para sentir.

Mirá: http://www.youtube.com/watch?v=1TjwFpQVs2w muestra hacia dónde vamos como humanidad :)

viernes, 21 de agosto de 2009

“Juan, el loco de las flores”

(Por Julio Andrés Pagano)
Cuenta una historia que en la Tierra hubo un hombre que vivió de manera rutinaria y murió lejos de los aplausos y los reconocimientos públicos, sin embargo ayudó a que millones y millones de personas pudiesen vivir en paz.

No se sabe cuál era su apellido. Se lo conoció como “Juan, el loco de las flores”.

Hay quienes afirman que era hijo único y quedó huérfano desde muy joven. Dicen que eso fue lo que le imprimió a su mirada una profunda melancolía, que daba a sus grandes ojos marrones un tinte muy especial.


Se desempeñó como empleado del Estado. Su tarea era rutinaria, asfixiante en algunos casos. Día tras día atendía largas colas de quejas que parecían calcadas. Soportar una carga vibracional tan densa era un tortuoso ritual deshumanizante.

Sin embargo, Juan sabía que al menos de ese modo podía pagar sus cuentas a fin de mes, y eso lo animaba a juntar coraje para levantarse de la cama y regresar al trabajo cada mañana.


Muchas veces se preguntaba cuál era el sentido de su vida, ya que todo parecía transcurrir dentro de un círculo que conducía a más y más de lo mismo, sin embargo no encontraba la respuesta. Su barrio era gris, lleno de smog e incesante ruido. Vivir en la zona céntrica de una enorme ciudad tenía sus beneficios a la hora de transportarse, pero restaba calidad de vida. Casi no cruzaba palabras con sus vecinos, porque todos estaban apurados corriendo detrás de sus deseos. Entre tantos edificios modernos, su modesta casa parecía aún más pequeña.

Por su estilo antiguo, era como si en ese punto de la gran urbe, el último recuerdo de lo que en su tiempo fue un pintoresco barrio se resistiese a morir aplastado por la alocada indiferencia de la modernidad.


Juan tenía una pasión: amaba las flores.
No sabía bien por qué, pero sentía que ellas eran la razón de su existencia.
Nunca antes se vio a un hombre que tuviese tanta gracia y delicadeza a la hora de cuidar las plantas.
Su jardín era único, especial. Todo lo que allí había parecía brillar. Si alguien tuviese que ejemplificar cómo sería el paraíso, sin dudas mostraría ese jardín. Era la belleza natural llevada a su máxima expresión. Parecía un verdadero cuadro viviente, en donde el color, la armonía y los aromas se daban cita para danzar en unidad.
Verlo inspiraba vida.
Sin embargo nadie tenía tiempo para presarle atención, pues quienes por allí pasaban iban envueltos en interminables pensamientos que los hacían moverse de manera mecanizada.


Si no fuese porque tenía que afrontar sus compromisos mensuales, Juan nunca se hubiese separado de sus flores.

Cada día, al subir al colectivo que lo llevaba a su trabajo, se sentía morir. Su cuerpo se encorvaba. Caminaba como quien se arrastra. Internamente se resistía a ir cada día a escuchar las protestas de aquellos que de paso aprovechaban y descargaban sus frustraciones cotidianas con la excusa de un mal servicio prestado.
Sólo lo salvaba el vívido recuerdo de sus resplandecientes flores.
A medida que sus oídos se abarrotaban de quejas, Juan miraba con insistencia su reloj. Contaba cada segundo.
No veía la hora de regresar a su jardín. Necesitaba volver a respirar, necesitaba sentirse vivo.

En la oficina sus compañeros de trabajo se burlaban de su manera extraña de comportarse, ya que medio minuto antes de que finalizara la jornada, siempre estaba con el abrigo en la mano esperando para marcar la tarjeta que acreditara su labor.


Ni bien ponía un pie en la calle, su cuerpo se erguía, sus músculos se tonificaban y su andar cobraba un vigor nunca visto. Ni el mejor ilusionista hubiese podido hacer semejante transformación. Se lo podía sentir.
Era otro hombre, incluso sonreía.

Su enérgica actitud despertó sospechas entre sus compañeros de trabajo, al punto de que un día decidieron seguirlo a ver a dónde iba, ya que no podían creer su comportamiento tan extraño.
“¿Debe ir a ver a su amada?” dijo uno con sorna, sabiendo que era un hombre al que le costaba relacionarse.

Tamaña sorpresa se llevaron al ver que apareció rápidamente en su jardín -que daba a la calle-, con un mameluco marrón.

Como quien llega a un lugar sagrado, muy lentamente se descalzó e inclinó ante a sus flores y una a una las besó. Luego les contó cuánto las había extrañado y comenzó a cantarles, mientras las acariciaba con dulzura.

Esos minutos fueron suficientes para que de ahí en más, Juan fuese llamado “el loco de las flores”.


Su vida transcurrió así, envuelta en la rutina para pagar sus deudas y renaciendo cada vez que su día laboral finalizaba.
A los ojos de muchos, su paso por el mundo fue intrascendente. Cualquiera podría afirmar que, de haberla tenido, Juan no cumplió con su misión de vida, ya que -en apariencia- no había hecho nada significativo.


Al día siguiente de su muerte, en las los altos estamentos políticos de su ciudad hubo una reunión secreta para determinar si el país iba a la guerra. En medio de muchas discusiones, el presidente pidió que hicieran un receso, pues necesitaba aclarar su mente antes de tomar la decisión final.

Sin que los demás lo supieran, pidió a su chofer que lo llevara a dar un paseo en su coche blindado.
Necesitaba reflexionar en soldad. Quiso el destino que en su recorrido el mandatario pasara frente al jardín de Juan.

Como quien queda presa de un hechizo, el presidente no pudo quitar la vista de las flores. En una fracción de segundos, al contemplar tanta belleza y armonía tomó conciencia de que la guerra no era la decisión correcta, pues sólo traería más caos y destrucción.


Cuenta la crónica de ese entonces que por asumir una posición no bélica, el presidente recibió el premio nobel de la paz, y su nombre salió en los medios de todo el mundo.
Fue el dueño de todos los aplausos y reconocimientos.
Lo que nunca nadie supo fue que el verdadero gestor de la paz fue Juan, quien gracias a su profundo amor por las flores salvó la vida de millones y millones de personas, que de otro modo hubiesen perecido en la guerra. Centrado en su corazón y desoyendo toda burla, Juan hizo posible que un pedazo de cielo tocara la Tierra.

El no recibió distinción alguna ni tampoco cosechó aplausos.
Amó las flores y honró la vida. Sin saberlo, cumplió con su misión.

Fue uno de los tantos y tantos héroes anónimos que a diario ayudan a co-crear un mundo lleno de paz y armonía.


Nuestra vida a veces es un poco así, como la de Juan, parece no tener sentido. Sin embargo, si escuchamos la voz de nuestro corazón, por más que no lo parezca, de un modo u otro siempre estaremos haciendo nuestra tarea.

No bajes tus brazos. Seguí confiando. Vos también sos Juan

jueves, 23 de julio de 2009

Cinco Pesos

Nosotras las Iaias tenemos un Maestro. El Maestro Cristal.

Un detalle no menor es que el Maestro Cristal no supera los seis años. Así que para todas es un placer tener una charla adulta con ese cuerpito tan menudo y con voz de angel.

Resulta que El Maestro Cristal estaba durmiendo y de repente se levanto de su camita, para ir a dormir con su abuela. Gran Maestra tambien! Pero todos sabemos que el que manda es El Maestro Cristal.

Fría madrugada, y ya acomodado junto a la seguridad de la Maestra, el pequeño durmió mas que placidamente. (Integró las energías masculinas y femeninas antes de...)

Con esto de las vacaciones y las escuelas cerradas, en la casa decidieron dejarlo dormir, asi que se saltó el desayuno, el almuerzo y casi la merienda. Se levanto a la hora del mate!


Todos pensando que estaba muy cansado, incluso si tendría una linea de fiebre.
Pero no. La sorpresa fue grande cuando contó que había salido muy temprano a "trabajar en sonido" (es la forma en la que elevamos las vibraciones del planeta por estos días de eclipses y cambios en la humanidad).

No es sorpresa para nosotros saber que en estado de sueño muchas veces estamos en otra parte, haciendo alguna tarea que requiera de nuestra energía, por lo cual nos levantamos cansadisimos sin entender que paso...El Maestro Cristal si lo recuerda!!


Los familiares, siguiendole la "broma", preguntaron si había trabajado mucho y si le habian pagado, y si le pagaron en cheque o en efectivo.

Muy serio El Maestro Cristal dijo que le pagaron en efectivo, cinco pesos. (en efectivo, intercambiable ya!...cinco pesos...cinco pesos!!que pesaba cinco pesos? habría cinco intenciones de PESO a tomar en la humanidad??)

La pregunta a un niño: "Y? compraste golosinas?"
La respuesta de un Maestro: "No, compré arroz y fideos para alimentarnos y me vine a descansar porque estaba muy cansado" (compró alimento, cereales y su merecido descanso).

Todo esto podía ser una fabula. Pero esa misma noche, eramos cinco seres humanos visualizando la Unidad, el Amor y la Alegría en la Tierra Nueva que deseamos ver re-nacer.

Nosotros cinco sabemos que juntos valemos (pesamos) cinco pesos.

Deseamos que los cinco Pesos que deseamos, sean la realidad de toda la Humanidad, para todo aquel que acepte los Dones del Padre.


Ademas de esto, la meditacion que hicimos fue para ayudar a todas las almas dormidas a despertar y pasar a 5ta dimension.

Si alguno recuerda fisico-quimica sabra que la diferencia entre el carbono y el diamante es justamente que el carbon forma una figura tridimensional de 4 lados, es decir una piramide de base triangular, mientras que el diamante forma una piramide de base cuadrada.

Todo esto nos dice algo...
la vieja estructura nos queda chica...hay que modificar, hay que ELEVAR!!
In Lak'ech

miércoles, 27 de mayo de 2009

Una Gota Más

(Por Julio Andrés Pagano)
Por más diminuta que parezca, cada gota de conciencia expande y eleva la vibración de la Tierra.


Unas tras otras, las gotas van cayendo. Nada parece transformarse. El goteo es casi imperceptible. El cansancio y la desolación dicen presente. El paisaje desértico de esperanzas crea la falsa ilusión de que nada va a cambiar. El vacío interior se agiganta. Las gotas siguen cayendo, expanden su vibración. La mente sostiene que todo está perdido. El corazón no se deja engañar, escucha cómo las gotas continúan brotando y ríe de felicidad. Su sabiduría le anuncia que el río está emergiendo. Libere sus compuertas. Ayude a que el agua corra. Sume para que el río de la conciencia espiritual irrumpa en todo su esplendor.

Las gotas son todas aquellas cosas que nos ayudan a ser más humanos y nos permiten armonizar con la existencia. Los buenos actos son gotas. Las caricias son gotas. Los pensamientos positivos son gotas. Los abrazos, las palabras de aliento, los rostros felices. Gotas... Las acciones conscientes, las oraciones, las meditaciones, la ayuda desinteresada, los gestos de sensibilidad. Gotas... El saber compartir, aprender a valorar, el respeto por uno mismo. Gotas... La fe, la humildad, la confianza, la esperanza, el amor. Gotas... Todas son gotas que reflejan una nueva humanidad. Son gotas que acrecientan y vivifican el río de la conciencia espiritual que está transformando la vibración del planeta.

El futuro nace del presente. Nuestras decisiones co-crean. Si sólo sembramos discordia, odio, pesimismo, sufrimiento y frustración ¿qué cree que cosecharemos? Sus gotas, aunque parezcan simples, aunque las perciba insignificantes o débiles, hacen la diferencia. Son como semillas de luz que transforman y ayudan a que el futuro no se manifieste desalmado.

Fluir con esta corriente, que conduce al océano de la existencia, entraña desafíos que nos permiten crecer y nos impulsan a continuar evolucionando. Implica aventurarse en terrenos desconocidos. El río nos invita a desaprender para seguir aprendiendo, porque sólo lo que se vacía puede volver a llenarse. Sus piedras no son dificultades, sino oportunidades disfrazadas que nos ayudan a elevar.
No permita que estas frases queden sólo en el plano mental. Tírese al agua. Abra su corazón. Arriésguese. Cuando se sumerja en este río de conciencia verá cómo las vivencias se transforman en maestras multidimensionales que le ayudarán a experimentar una realidad que transformará su vida.

Existen innumerables formas de contribuir a que este incipiente caudal se torne aún más cristalino. Si nos animamos a reconocer nuestro lado más oscuro, si trascendemos nuestras limitaciones y transmutamos los miedos que nos mantienen cautivos ya estamos ayudando. Lo mismo si ponemos conciencia en cada uno de nuestros actos y desplegamos, sin reservas, nuestro potencial para materializar una realidad que esté acorde con lo más puro de nuestro ser.

¿Por qué se preocupa tanto? Haga lo que haga, los demás siempre hablarán. Ellos no son enemigos, son maestros que nos impulsan a trascender la careta social. ¡Vamos, rómpala! ¡Tírela! Deje que su ser interno lo guíe y lo instruya. Escuche la voz que emana desde el centro de su pecho. Siga sus consejos, son inmaculados. No importa que algunas personas se le rían en la cara y lo desacrediten. Muchos disfrazan de ese modo el temor que les provoca el cambio.

Vamos... anímese. Juegue. Suéltese. Disfrute. Recupere su inocencia. Mire a la vida con ojos nuevos. Explore su interior. Conózcase. Restablezca su vínculo con la naturaleza. Aliviane su mochila. Expanda su divinidad. Despierte. Redescubra su magia interna. Equilíbrese. Ayúdese a cambiar. Permítase soñar. Sáquele el polvo a sus talentos. Multiplique sus dones. Respete su sentir. ¡Viva! Empiece a sanar.
Preste atención. Sienta cómo el río de la conciencia late con cada pensamiento de luz que recorre su cuerpo. El agua renueva y purifica. Inhale su perfume, es pulsión de vida. Observe con el corazón y comprobará que no existen las divisiones. Somos Uno. El río se compone de millones y millones de gotas que danzan en la unidad, más allá de todo ego.

Vamos… transforme su desierto. No deje que sus gotas se esfumen bajo el sol abrasador de la indiferencia y el desgano. Viértalas en el río de la existencia. Cierre sus ojos y facilite que el murmullo de las aguas guíe sus pasos. Descubra que nunca puede encontrar afuera lo siempre estuvo dentro. Sí, ya lo sabía, es cierto. Simplemente lo había olvidado, el río está en su interior. Permita que el agua corra. Derrumbe sus compuertas. No tema. Abra su corazón de par en par, para que el agua penetre y lave sus heridas. Renazca. La existencia, agradecida: una gota más.

Visite: www.proyecto-despertar.com.ar/notas8.htm

lunes, 4 de mayo de 2009

Comencemos a Celebrar


Alumbrá con pasión para que se iluminen más corazones.

Por Julio Andrés Pagano

Estas son palabras simples, palabras puras, palabras llenas de amor, que viajan cantando y hermanando corazón con corazón. Su reluciente melodía evoca la excelsa belleza de un mundo sin fronteras, donde la paz es la bandera que nutre la vida como los rayos del Sol. Por gracia de un ángel, este mensaje besará tu espíritu con el celestial recuerdo de vibrar en Unidad. Juntemos las manos. Iluminemos el mundo. Comencemos a celebrar.

Los armónicos sonidos, que expanden estas letras, acuden para auxiliarnos a rememorar nuestro antiguo compromiso álmico de danzar en la oscuridad, iluminando el caos que a todos despertará. Tus células se electrizan, confirman que vinimos para alumbrar este singular momento planetario, de modo que la gran crisis se contemple como el instante sagrado para realinearnos, reencontrarnos y así volver a disfrutar de sabernos religados.

Conscientes de la diáfana frecuencia que eleva a la Tierra, hoy volvemos a reunirnos, volvemos a sentirnos, volvemos a festejar. Unamos nuestras manos para potenciar la llama que hará de este obstáculo otro escalón dorado en el camino de ascensión, tras derretir las sólidas corazas que sustentan la ilusión de que estamos separados. Somos familia.. Somos hermanos. Aquí estamos, dispuestos a honrar nuestro acuerdo de brillar.

No existen las distancias ni tampoco las barreas cuando nos expresamos desde la luz interior, por eso ahora nos vamos entrelazando a partir del corazón, sincronizando las mejores intenciones para que refulja la trama donde el Ser Humano florece. Hagamos ya lo acordado. Celebremos la vida. Celebremos el cambio. Celebremos el resurgir de una humanidad más evolucionada, inteligente y libre, que dance, sienta y vibre en Unidad.

Nunca olvides que sonrío en tu bella sonrisa y bailás en mi interior, pues nos une un flujo cristalino que impregna todo con amor. Expresamos la mágica esencia prístina en infinitas formas divinas. Somos las gotas que reflejan los vivos colores de un asombroso arco iris que comienza a revelarse, emanando paz y felicidad. ¿Oís la melodía? Suena la danza del reencuentro. Dame tu mano, iluminemos el mundo. Comencemos a celebrar.
Visitá: www.tu.tv/videos/despertar_15
Visitá: www.proyecto-despertar.com.ar/notas.htm

lunes, 27 de abril de 2009

Hermanando Corazones


Llega una poderosa onda de conciencia que hermana corazones para vibrar en la unidad.

Por Julio Andrés Pagano.


¿Creía que ya lo había visto todo? Sus ojos no lo podrán creer. Un bello y puro movimiento, centrado en el corazón, desatará una ola de conciencia que ya nada podrá detener. En las próximas elecciones verá a cientos de miles de personas que votarán vestidas de blanco, como símbolo de la pureza que animará la llama interna del hombre nuevo que es llamado a liderar sin traicionar su voz interior. Súmese. Potencie el amor de esta brillante onda luminosa, que revelará una nueva forma de gobernar en la unidad.

Esta es una convocatoria abierta, sin intenciones partidarias ni religiosas, que brota de una necesidad genuina de impulsar cambios que edifiquen una sociedad más equilibrada y armónica, en donde el hombre despierte y vuelque sus dones y talentos al servicio de una realidad que lo haga merecedor de su título de “humano”. Es tiempo de paz, es tiempo de amor, es tiempo de unidad en la diversidad. Su voto de confianza avivará el entramado cristalino que sincronizará la energía que liberará lo mejor de cada uno.

¿Suena utópico lo que está leyendo? Creer es crear. Todo acto consciente tiene el don de alinear mente cuerpo y espíritu, abriendo los ojos del alma para ver con claridad aquello que necesitamos para seguir evolucionando. Si el acto de votar se transforma en un acto sagrado, donde cada uno elige desde el corazón –irradiando luz, amor y conciencia a sus representantes-, sea cual sea el resultado de las elecciones habrá triunfado el nacimiento de una nueva humanidad, que comprenderá la importancia de vibrar concientemente.

Participar es simple. Requiere que antes de emitir su voto invoque a aquello que para usted represente el bien supremo, de modo que pueda contar con la lucidez necesaria para elegir a quienes serán capaces de gobernar sin claudicar ante las presiones del entorno, siendo fieles a sus corazones. Ese movimiento interno da a su voto una potente vibración que llegará al espíritu de quienes haya elegido para que lo representen, ayudándolos a tomar conciencia de la responsabilidad que les fue concedida en el sufragio. Estas simples acciones no se ven, pero tiene un enérgico efecto que se siente.

Los que no sepan a quien votar, al momento de optar, internamente podrán manifestar su voluntad de que quien gane reciba la bendición de abrir su corazón para liderar con intenciones puras. Si cada uno vota de esta manera, las elecciones tendrán un matiz sagrado. Gane quien gane, triunfará el Ser Humano, pues con estas acciones guiadas por el corazón, se habrá alcanzado un mayor nivel de conciencia que permitirá trascender las viejas rivalidades políticas, aunando los esfuerzos en beneficio del bienestar general.

Las intenciones puras no necesitan colores ni banderas, sólo fluyen en el amor, sin embargo hay almas que esperan una señal que les devuelva la confianza en un mundo más sano. Vestirse de blanco será un poderoso símbolo que externamente manifieste lo que internamente se siente. Escuche su espíritu. El movimiento blanco ya late en su interior. Viaja, de corazón a corazón, vibrando en la unidad. Súmese. Despierte. Su voto es una vela encendida. Impulse esta brillante onda de conciencia que hermana e ilumina.

Video de " Hermanando corazones" : http://www.youtube.com/watch?v=AlKa-aFqx_0

domingo, 19 de abril de 2009


Ayudemos a que florezcan más y más corazones.

Por Julio Andres Pagano


Respondiendo a tu sutil llamado, estas sentidas palabras acuden por amor a fortalecer tu seguridad en las decisiones tomadas. Cada letra es una delicada gota de energía pristina que derramará su gracia divina al entrar en contacto con tu alma, de modo que el brillo de tus ojos siga anunciando que podemos ser más humanos. Al verte pasar, una majestuosa mariposa azul abre sus alas, te invita a continuar volando. Fuimos convocados a religar. Las infinitas huellas en tu claro sendero revelan que el intenso proceso de ascensión te humanizó. Sus delineados contornos denotan el equilibrio alcanzado. Muy lejos quedó en el recuerdo el coraje necesario para dar el primer paso que te transformó, haciéndote salir del reino de tu mente para ingresar a tu corazón. Cada lágrima sincera perforó tu coraza interna, así tu espíritu afloró y manifestó, con firmeza, su ancestral sabiduría compasiva. Ahora sentís. Emitís paz interior. Las vivencias te hicieron saber que descendiendo se trasciende el apego a la cima, y que no hacía falta correr en busca de claridad, porque la luz brota dentro. ¿Recordás? Saltar te hizo consciente de tus alas. Volar abrió tu mágico mundo interior. Mirándote en el fiel espejo de quienes supusiste enemigos viste reflejadas tus partes más oscura. Aprendiste. Internalizaste que al ser Uno, si cambiás todo cambia. Necesito agradecerte. Fui testigo de tu transmutación, que también fue la mía al entender que no hay divisiones. Me ayudaste a levantar. Me alentaste a seguir. A tu lado supe que creer es crear y que lo externo estaba ahí para evolucionar, dándonos la gran oportunidad de plasmar nuestra esencia en el plano de la materia. Caminamos un extenso trecho y hoy quiero volver a decirte gracias. Mi corazón se siente bendecido por tu lumínica presencia. Hay una trama invisible a la mente, pero sensible al corazón, que con sus destellos afirma que cada paso estuvo bien dado. Con nuestras decisiones conscientes crecimos en la Unidad. Estamos aprendiendo. Fluimos en el amor de una frecuencia dorada que nos sabe indivisibles. Soy tu reflejo. Sos mi espejo. Vamos, la bella mariposa nos espera. Volemos alto, aprovechemos el fuerte viento transformador del caos. Fuimos convocados a religar.

domingo, 22 de marzo de 2009

El altar del 2009


Este altar es para nuestra Gran Iaia, quien me ha conducido con mano tierna, palabras dulces y paso firme hacia lo que soy ahora.

Este altar simboliza la UNION, la comun union de las almas que conforman el grupo, el trabajo hecho en los meses pasados, los deseos concretados...

Así, con los sueños cumplidos, vamos recomenzando, re-creando y redescubriendo "El cielo en la tierra" que quisimos crear y en el cual creemos y sabemos que está aquí.

Iaia, Gracias por la iniciacion, la maestria y la bendicion de estos espacios tan amados por todas y todos los maestros que estuvieron y estan de una u otra manera en nuestro caminar.

Todo mi amor siempre con vos.

In Lak'ech.