domingo, 28 de septiembre de 2008

NOTICIAS DE LA ASCENSIÓN


Nuestras relaciones
por Hortensia Galvis

El desarrollo de la conciencia es un viaje que nos lleva desde lo conocido hacia lo desconocido. En esa travesía el itinerario es fijo, pero cada cual es libre para acelerar o retrasar su avance. A lo largo de la vía hay paradas, donde algunos seres salen de nuestra vida; y otros entran para sustentar la trama de nuevas experiencias.
Cada una de las relaciones que entablamos tiene un propósito, que es el de acercarnos cada vez más al "conócete a ti mismo", o final del recorrido.
El encuentro con otros seres no es fortuito. Compartimos nuestra vida sólo con quienes vibran en resonancia con algún fragmento de nuestra personalidad.

Según la sabiduría de los Esenios, el poder de atracción se activa cuando se cumple una de estas cuatro condiciones:

• Atraemos seres que puedan servirnos de espejo, para que, observando un defecto determinado en el otro, lo cambiemos dentro de nosotros mismos.

• Atraemos aquello que juzgamos como inadmisible. Así nos vemos obligados a comprender, aceptar y respetar la libertad de ser y de obrar de nuestros semejantes.

• Atraemos situaciones y seres que puedan brindarnos la vivencia de nuestros temores más intensos. Solo en esta forma podemos aprender a superar el miedo.

• Atraemos a quienes puedan mostrarnos los valores que perdimos, para que podamos integrarlos en nosotros nuevamente.

En términos espirituales llamamos "pruebas" a situaciones específicas, provocadas por dificultades con los demás y con nosotros mismos. Quitar esas "piedras del camino" es una tarea que se prolonga según sea nuestra actitud.

Sin embargo, para todos, el aprendizaje tiene una secuencia que es irrevocable. Nuestros desequilibrios interiores causan conflictos exteriores, que primero debemos resolver a nivel físico, luego estabilizar en el mundo de las emociones y más tarde superar como obstáculos del plano mental.

Al principio el individuo se ve confrontado con sus apetitos desbocados.
Estará en problemas por abusos en la comida, la bebida, la sexualidad, y la ambición desmedida por obtener dinero y poder. Hasta que no adquiera un control, que equilibre esas inclinaciones, tendrá que repetir una y otra vez las mismas dificultades.
Estas desaparecerán cuando amplíe sus aspiraciones más allá de los placeres físicos.

Seguidamente son los complejos y las perturbaciones emocionales las que colorean la realidad. Hay que aprender entonces a disolver impedimentos como el miedo y el odio, que son la base de muchos males, y domar, además, su séquito de acompañantes.
Algunos de ellos son: inseguridad, inconstancia, mezquindad, falta de sinceridad o de integridad, rigidez, fanatismo, timidez, y tantas otras distorsiones semejantes.

En el siguiente peldaño domina la mente. Las pruebas en esta etapa están dirigidas a disolver el orgullo, la arrogancia y la crueldad de algunos seres, cuando la fama, la fortuna, o el desempeño intelectual los apoyan para sentirse superiores.
Los conflictos se generan cuando el individuo tiene como hábito el rechazo y la crítica mordaz hacia quienes considera incapaces, o inferiores.La intolerancia lo va dejando solo, privándolo de las relaciones necesarias para que su calidad de vida sea satisfactoria.
Pero, en la medida en que se diluye esta forma de tiranía creada por la mente, el ser se integra y desarrolla su intuición, que le abre la percepción de realidades más sutiles.

Amigo, ¡examina hoy minuciosamente cada una de tus relaciones! Ellas son el escenario donde estás haciendo tus prácticas para adquirir sabiduría. Tu recorrido es largo, porque se trata de llegar a dominar las reacciones instintivas, y despertar un propósito consciente en todas tus expresiones.
Cuando surjan los problemas no generes resistencia, están ahí para que aprendas una lección sobre ti mismo. Porque quienes hacen parte de tu destino, son trozos de tu ser que debes reconocer, para cancelar el dolor y las heridas que te agobian.

Todos los seres somos una sola presencia fragmentada, con el amor como único pegamento capaz de ensamblar esos pedazos, y ponerlos a vibrar al ritmo de un solo corazón.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Bellisima Anali...muchas gracias por recordar-me todos los amigos internautas que tengo. En nombre de este hermoso encuentro, que dia tras dia sucede...alli va mi homenaje a traves tuyo a todos, los que de alguna manera comprometimos nuestro corazon por alguien que no conocemos el rostro, pero con seguridad es Uno con nosotros. muchas gracias por ser mi amiga y FELIZ PRIMAVERA !!!.
con infinito amor...
iaia

lunes, 8 de septiembre de 2008

"En dirección al Sol"

(Por Julio Andrés Pagano)

Al recibir la luz de este mensaje tu alma vibrará, pues reconocerá que llega en respuesta a tu sentir más profundo. Aunque parezca extraño, tu cansancio interno es producto del amor. Por largo tiempo has llevado una pesada carga para que otros no desistan en su andar. Ahora presentís que un fatigoso ciclo finaliza. Tu espíritu lo sabe, llegó el ansiado momento de dejar la mochila de lado, para retomar el vuelo sagrado en dirección al Sol.

Cuando llevaste palabras de consuelo, te quedaste a cambio con la tristeza. Cuando diste abrazos sentidos, retiraste de otras espaldas la pesadez del dolor. Cuando ofreciste tus manos a los hermanos caídos, diste tu energía y absorbiste parte del cansancio. Así fuiste purificando tu entorno, simplemente por amor. ¿Has visto lo hermoso y reluciente que está el jardín de la existencia? Ahí brillan, sin cesar, cada una de tus acciones conscientes.

El trabajo de limpieza fue muy arduo, lo sé. Nos enojamos ante tanta suciedad, sin embargo juntamos, por amor, todo aquello que podría herir o hacer que otros tropiecen. A cada paso, nuestra mochila se fue engrosando. De todos modos, al verlos sufrir tanto, aceptamos llevar parte de lo que otros transportaban. Sin darnos cuenta nuestra carga se volvió muy densa, por eso ahora sentimos la necesidad imperiosa de soltar, ¿no es así?

Hoy es el día. Quiero se sepas que en un emotivo gesto de reconocimiento por tu tenaz tarea, un bellísimo ser de luz se está presentando. Vino a recibir todas las piedras y espinas que retiraste a lo largo del intenso recorrido. ¿Podés sentir como tu espalda se aliviana? Mientras te mira amorosamente a los ojos y te bendice, besándote en la frente, hace una reverencia muy especial y se retira, sonriente, con tu abultada mochila.

¿Estás bien? Respirá muy hondo. Ahora te contaré algo que tal vez te asombre. Lo que juntaste con tanto esfuerzo, es dejado nuevamente –con muchísimo amor- en otras partes del camino. ¡Sí, escuchaste bien! Las piedras y las espinas nunca fueron enemigas, están al servicio de ayudarnos a crecer, de modo que despertemos y alcancemos nuevos niveles de consciencia. Transformando nos transformamos. No hay divisiones. Somos Uno.

¿Por qué esa cara? La tarea no fue inútil. Ahora hay luz en tu corazón. La solidaridad, la compasión, la humildad y la sensibilidad se hicieron carne en nuestros cuerpos a medida que nos inclinamos por amor a nuestros hermanos. Todo tiene su razón de ser. Quien juntó ya no es el mismo que dejó la carga. Las vivencias nos hicieron más y más humanos. Todo contiene una enseñanza oculta, en cuya esencia está el amor.

Este mensaje afirma lo que ya sabías: la vida es un increíble juego, de infinito amor y sabiduría, donde todo está al servicio de la evolución. El jardín de la existencia nunca pierde su belleza, sólo deja que juguemos a limpiar lo que nunca estuvo sucio, para que seamos capaces de animarnos a más. ¡Vamos, liberemos nuestras alas! ¡Corramos con el corazón abierto! La luz del amor nos llama. Emprendamos vuelo en dirección al Sol.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Urso e Ibarra. Abundancia en lo que piensas:¡Te conviertes en lo que miras!

Abundancia en lo que piensas:¡Te conviertes en lo que miras!

Carmelo Urso
entiempopresente2@gmail.com


"Sois dioses": lo asevera Jesús de Nazareth. En ello radica nuestra verdadera "imagen y semejanza" con la Mente del Uno: nuestros pensamientos, al igual que los del Padre, constituyen la materia prima de la realidad.
Leemos en "Un Curso de Milagros": "No hay pensamientos neutros (…) No hay pensamientos fútiles. Todo pensamiento genera forma en algún nivel".

Los pensamientos del Padre pueblan y erigen infinitos niveles de realidad: gestan cosmos, galaxias; Su psique divina es perpetua partera de seres, orbes, estrellas; Su inteligencia dota a todas las cosas visibles e invisibles de leyes físicas o espirituales que las hacen crecer, evolucionar.

La mente humana le emula con ímpetu –si bien con resultados dispares: sus ideas generan tecnologías que al principio asombran… ¡y que al poco tiempo se vuelven benignas o nocivas! Dota a sus máquinas de una prodigiosa inteligencia a la que con desdén apoda de "artificial"; es capaz de clonar a esas mismas especies a las que –con inexplicable saña- a veces se complace en extinguir.

En la diaria cotidianidad, nuestras mentes son capaces de desplegar un inmenso poder creativo –herencia natural del Padre: en la cima de la maestría, nuestros pensamientos producen grandes bendiciones. No obstante, en la sima de nuestras neurosis (cuando nos creemos separados del poder y los dones del Creador) los desvaríos del ego nos sumergen en hondos abismos de derrota.



Somos "dioses", vale decir, "creadores"; sin embargo, hay una diferencia clara entre nuestro desenvolvimiento y el de Dios: en el caso de la Mente del Padre, el despliegue de poder siempre es positivo, omnipotente; en el caso de la mente humana, los resultados varían –a veces eficaces; a veces autodestructivos.

¿Qué es lo que marca la diferencia entre una realidad y otra? Pues la calidad emocional de los pensamientos que generan esa determinada realidad. Y sólo subyacen dos emociones básicas en cada pensamiento: miedo o amor.

En el caso del Ser Supremo, todo pensamiento es infinitamente amoroso –y por ende, infinitamente creativo; en el caso humano, suelen cundir miedos –y esas vacilaciones le ponen traspiés a nuestra creatividad. Nos advierte el Talmud: "No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos". Y añade Buda: "Somos lo que pensamos".

Si somos amor –o sea: si nuestros pensamientos suelen ser amorosos- generaremos una realidad afín a ese poderoso estado mental y emocional; henchidos de temor, nos espera una existencia plagada de descalabros, frustraciones...



La mente nunca se detiene… ¡y sus pensamientos siempre son creativos!

Leemos en "Un Curso de Milagros": "Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente y nadie permanece totalmente consciente de él todo el tiempo. No obstante, si esperas librarte del miedo hay algunas cosas que debes comprender. La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas".

Prosigue así: "A primera vista, parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. Si crees que lo que piensas no tiene ningún efecto, puede que dejes de tenerle miedo a tus pensamientos, pero es improbable que les tengas respeto".

Nunca dejamos de pensar, vale decir, nunca dejamos de generar realidad –aunque creamos que nuestros pensamientos son inocuos y carecen de efectos.

Nunca dejamos de ser creativos –aunque nos sintamos impotentes o temerosos acerca de nuestro propio poder.

Los pensamientos de amor o miedo son los ladrillos con los que edificamos nuestra realidad. Y en cada momento del Ahora –ese eterno instante presente en el que transcurre nuestras vidas- estamos eligiendo en cual de ellos depositar nuestra fe.



Una ley irrebatible: abundamos en aquello que miramos y pensamos

Asevera la distinguida maestra espiritual venezolana Conny Méndez que "abundas en lo que piensas". En palabras de D.L. Moody, si no abundamos en amor sino en vanos temores "estamos viviendo por debajo de nuestros privilegios". Está escrito que "Dios es Amor": ¿viviremos ajenos a tan bendita certeza, a tan vasto privilegio?

Al saber que dos emociones básicas –miedo o amor- afectan la percepción que tenemos de la realidad, es fácil inferir que nos convertimos en aquello que miramos. La investigadora norteamericana Candance Pert señala al respecto: "nuestros ojos se mueven todo el tiempo (…) ¿por qué se enfocan en ciertas cosas y comienzan a dejarlas a entrar en nuestras mentes y no lo hacen con otras? Es bastante simple: vemos aquello en lo que queremos creer. Nuestras emociones deciden qué percibir, a qué vale la pena prestarle atención. Y así, creamos el mundo que percibimos, percibimos el mundo que creamos".

Cuando abrimos nuestros ojos no vemos un "mundo objetivo" o el "mundo real": lo que solemos ver es el mundo que nuestros limitados sentidos físicos y nuestros neuróticos sistemas de creencias nos hacen percibir. En cada instante del tiempo presente, sólo haces dos elecciones: o bien te dedicas a observar el temeroso mundo del ego –donde un demente sentimiento de separación te hace sentir superior o inferior a las demás creaciones del Uno; o bien te dedicas a deleitarte en la amorosa gloria del Padre –donde una entrañable sensación de unidad e igualdad con el resto de los seres del Universo pacificará tu corazón.

Sí: es indudable que nos vamos haciendo semejantes a lo que miramos. El observador afecta a lo observado –y viceversa. El amor contemplado nos transforma en reflejo perfecto del amor: a su vez, ese reflejo que somos expande la realidad del amor sobre la faz de la Tierra… ¡y aunque nos cueste creerlo, deja sentir sus efectos hasta en el último confín del Universo!

Sólo la constante contemplación del Amor (el Yo Superior) nos permite trascender la limitada realidad que solemos proyectar. El Amor –la naturaleza divina que bulle en nuestro interior- nos facilita asimilar aquello que es Esencial pero intangible a la vista, experimentar ese invisible umbral de realidad ajeno al ojo del ego… ¡y hacer visibles las bendiciones más dulces que el Creador tiene dispensadas para nosotros!



"Orad sin cesar": la perpetua contemplación del Amor

"Orad sin cesar" recomendó hace dos milenios San Pablo: podríamos traducirlo por "pensad sin cesar en el Amor" o "contemplad sin cesar el Amor".
Preconizó Jesús de Nazareth: "Ama a tus enemigos", pues es evidente que Aquel que es Todo Amor carece de opuestos; otra sentencia del Cristo, "ama a tu prójimo como a ti mismo", nos invita a tornarnos en perfecta imagen y semejanza del Amor, faros que proyectan omnipotentes reflejos de ternura y prosperidad sobre nuestros semejantes.

Oremos siempre con esta certidumbre: el Amor que todo lo puede, que todo lo transforma, es una fuerza infinitamente inteligente, infinitamente creativa, que responde a cada uno de nuestros pensamientos. Osho, el célebre gurú hindú, asevera: "Creatividad significa traer algo nuevo a la existencia, hacer un lugar para que lo desconocido penetre en lo conocido, hacer un camino para que el Cielo baje a la Tierra. Cuando hay un Beethoven o un Miguel Ángel, el Cielo se abre, las flores empiezan a caer desde el Más Allá"… y ese cauce espiritual trasciende toda barrera u obstáculo físico, toda creencia humana.

En tal sentido, sentencia la maestra espiritual estadounidense Mary Baker Eddy: "los hombres se consideran meramente físicos y nada saben del hombre como imagen y reflejo de Dios". Tal noción "nos impedirá desechar las dudas y temores humanos que acompañan tal creencia y así no podremos comprender las maravillas realizadas por el Amor infinito e incorpóreo, para quien todas las cosas son posibles".

Orar sin cesar significa perlar cada pensamiento nuestro con el imperecedero rocío del Amor. Las oraciones litúrgicas tienen su lugar. No obstante, y en palabras del pensador chino T. S. Nee, más que tener minutos u horas diarias de oración, "debemos ocuparnos por desarrollar una vida de oración y comunión con Dios", vale decir, espiritualizar cada idea que retoñe en nuestra mente para así erigir una realidad en plena concordancia con el Amor de ese Padre-Madre universal que es del todo abundante, del todo armonioso.

Muchas veces, en lugar de meditar u orar en la próspera naturaleza del Amor, nos castigamos con interminables monólogos mentales en los que –sin piedad- devastamos lo poco que va quedando de nuestra autoestima, fabricando erróneas imágenes de nosotros mismos.

Al contemplar las desiertas despensas del ego no hallamos alimento adecuado para alimentar a nuestras almas. Tan sólo tropezamos con vetustos envases y latas vacías, cuyas siniestras etiquetas anuncian los muchos sinónimos del miedo: "desesperanza", "terror", "duda", "demencia", "remordimiento", "celos", "odio", "culpa", entre otros.

Querido lector o lectora, que sea tuya esta certidumbre: del ego sólo obtendrás minucias; en cambio, el Uno te deparará siempre el Infinito, lo Incalculable...



Recordad siempre: "sois dioses"

La oración como constante y afectuoso fluir de la conciencia, como persistente contemplación del Yo Superior, doma a la mente encabritada, devolviéndole la mansedumbre propia del Amor.

Por eso, querido lector o lectora, te insto a que cuides con sumo celo los contenidos que germinan en tu psique: porque a cada instante, tu realidad despierta a imagen y semejanza de lo que piensas y miras.

Sí, amado o amada testigo de estas líneas: ¿qué estás eligiendo contemplar en este momento? ¿En qué nivel de realidad estás decidiendo abundar, co-crear? Porque –por favor- recuerda siempre: "Sois dioses…".

viernes, 5 de septiembre de 2008

"Persistí"

En este espacio de amor... queremos compartir con todos ustedes estas gotas doradas desde la esencia misma de nuestro amigo JULIO PAGANO.
iaia.

Soplo sutilmente este mensaje, en una delicada burbuja cristalina, para que te llegue de manera pura y refrescante. Quienes saben de tu firme entrega y valentía, quieren que te aliente a que sigas escuchando la voz sincera de tu corazón. Hay emociones, abrazos, sonrisas y recuerdos que esperan activarse, en otros cuerpos, por medio de la claridad de tu frecuencia. Los contratiempos no impedirán tu tarea. La luz del amor te asiste. Persistí.

¿Lo habías notado? Me sentís bien cerca porque mi espíritu viaja dentro de estas palabras, de ahí que ahora pueda abrir una ventana para que veas la ardiente llama de aquellos que alumbran, como vos, por territorios agrestes. Está muy oscuro y puede vérselos alejados, como si no existiese conexión. El caos no los paraliza. Van delineando senderos que orientan hacia el cielo interior. Ellos son tus hermanos. Andan cantando.

Es vital que no olvides esta valiosa imagen, para que tengas la plena certeza de que son incontables los que transitan en idéntico sentido. ¿Te preguntás por qué hay tanta distancia entre unos y otros? La separación obedece a que van guiando el proceso de ascensión. Los espacios sombríos son corazones amurallados, que aún no han vivenciado los rayos del Sol. ¿Compredés ahora por qué honro tu trabajo? Tus huellas movilizan.

Como el tiempo es una ilusión, ahora cierro la ventana y la abro nuevamente en otro tramo del camino. Observá. Ellos han atravesado la noche oscura del alma, moviéndose -con fe- por lugares sin marcación. Hacia ahí vamos, tras esta intensa fase, rumbo a ese colorido espacio de divina celebración. ¿Escuchás? Tu nombre es vitoreado por esa legión hermana que ya pasó este mismo desierto y sabe que también lo cruzarás.

¿Confiás en lo que te digo? No hay equivocaciones. Retornamos a la Tierra con un refinado propósito, somos enlazadores de mundos. Asumimos el desafiante compromiso de vibrar, con entusiasmo, para ayudar a despertar. No lo dudes, la burbuja que porta este mensaje jamás te habría ubicado si tu corazón estuviese tapiado, pues se mueve bajo la ley de atracción. Animo, no estás desamparado. Sabés que se te ama. Persistí.

"Una Espada para Vencer el Temor" - Quado

Existe un lugar al que pueden ir, un lugar donde el temor no tiene dominio, un lugar donde la duda no existe, ni siquiera una sombra moviéndose rápidamente en las esquinas. Existe un lugar donde pueden ir, un lugar donde existe alegría en abundancia, un lugar donde todo es amor.

Y cuando ustedes vienen aquí a este lugar, profundamente al centro de su ser, hacia arriba, hacia la cúspide de su ser, hacia afuera hasta el verdadero alcance de su ser, donde se une y se convierte en uno con todo lo que es, cuando vienen aquí, profundamente y hacia lo más alto y más ancho y hacia ustedes, toda la existencia, todo centrado en el lugar del Yo Soy, aquí ustedes son el creador, aquí ustedes son la luz, aquí ustedes son el alquimista que convierte hasta los pensamientos en un ser dorado, en luz dorada.

Comiencen aquí en su centro y tomen los regalos que encuentran afuera. Vayan más y más profundo hacia su centro y encuentren aquí sus dos compañeros verdaderos, el Amor y el Coraje, guerreros fieles y valientes, listos para acompañarlos hacia fuera, hacia el mundo.

Aquí, tomen esta espada. Sosténganla en su mano. Observen cómo brilla con la luz. Observen cómo está hecha de luz y forjada en amor. Observen cómo esta espada tiene el poder fundamental, pero es un poder de luz y de amor.

Tomen la espada de luz y amor en su mano, permitiéndole que les brinde toda la fuerza que necesitan para retener la oscuridad del temor y las sombras de duda. Esta espada de luz y de amor puede vencerlos. Esta espada les brinda la fortaleza y la creencia que necesitan para manejar todo lo que viene a su sendero.

Porque esta es una espada que puede protegerlos, pero no puede dañar a otros. Combate solamente al temor. Ustedes son flanqueados por el Amor y el Coraje; ustedes son armados con una espada de luz y de amor. Ustedes están listos para salir hacia el mundo.

Y existe todavía otro regalo que ustedes pueden tomar desde su centro apacible el regalo de la visión interna. A medida que encuentran gente que parece difícil, ustedes podrán reconocer la sombra del temor que yace a través de ellos. Ustedes podrán ver el corazón dorado que yace en su pecho, el verdadero corazón de amor y de verdad y separar de él la penumbra de temor y duda que yace en ellos. Tendrán el poder para observar el corazón y saber lo que ellos verdaderamente quieren, quiénes son verdaderamente, y podrán hablar a este corazón resplandeciente, no al temor y a la duda.

Porque tu palabra puede recortar la envoltura espesa y oscura del temor; puede alejar la pegajosa sombra de la duda. Su espada es luz, su espada es amor y ustedes las cortan en el aire, limpiando el camino de temor y de duda para que el verdadero corazón de amor emerja.

Y a medida que observan los problemas, la gente, las circunstancias difíciles, los sucesos no deseados, ustedes ven que están rodeados por gente envuelta en temor y duda, no obstante con corazones de oro latiendo en su interior, algunas veces, apenas vistos.

Y esta capacidad para encontrar el amoroso corazón dorado que late, los ayudará a saber cómo proceder. Los ayudará a elegir a la gente cuyos corazones están más luminosos. Los ayudará a quitar el temor y la duda de otros para mostrar sus corazones más claramente.

Y el Coraje y el Amor, sus constantes compañeros, les susurrarán qué decir una vez que vean el corazón, les dirán cómo hablarles, cómo abrir la boca y decir lo que necesita ser dicho, pero de una forma que les permita hablarle a ese corazón de amor y verdad, en vez de al temor y a la duda.

Y si ustedes comienzan a sentirse débiles en la batalla, si están rodeados de tanto temor y duda que su arma, la espada, se desalienta, simplemente permitan a sus compañeros, el Amor y el Coraje que los lleve de regreso al lugar de amor, a ese lado profundamente en su interior, donde usted se renovará.

Ellos lo sostendrán cuando usted esté débil. Y los llevarán hacia un descanso placentero, cuando sea el momento de renovarse y revivir. Y cuando ustedes hayan descansado y estén otra vez llenos de amor y de fe en ustedes mismos, ellos los conducirán nuevamente, dándoles su espada de amor y luz, todavía brillando resplandeciente, lista para vencer todo temor.